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2026-04-27
![[기고] 비대면진료 전면 허용, 의료진이 반드시 알아야 할 '법적 함정'](/_next/image?url=https%3A%2F%2Fd1tgonli21s4df.cloudfront.net%2Fupload%2Fboard%2Fbroadcast%2F20260427071743494.webp&w=3840&q=100)
El tratamiento médico no presencial ya no es un servicio opcional, sino que se está convirtiendo en un factor directamente relacionado con la competitividad de las instituciones médicas. Los pacientes con enfermedades crónicas, los pacientes que regresan, los pacientes con dificultades para moverse y los trabajadores de oficina ya consideran la posibilidad de recibir tratamiento y prescripción sin visitar el hospital como un criterio de selección importante. En una situación en la que las instituciones médicas competidoras dentro de la misma área de tratamiento tienen un sistema de gestión de visitas no presenciales, si no lo operan, el retiro del paciente es inevitable. En particular, en el tratamiento de enfermedades crónicas como la presión arterial alta y la diabetes, la explicación de los resultados de las pruebas y la confirmación del progreso postoperatorio, el tratamiento no presencial sirve como un medio eficaz para aumentar simultáneamente la eficiencia del tratamiento y la tasa de retención de pacientes.
El tratamiento médico no presencial está “condicionalmente institucionalizado” en lugar de plenamente permitido… Riesgo de expansión a cuestiones penales y administrativas.
Mediante la revisión de la Ley de Servicios Médicos en diciembre de 2025, se incorporó el tratamiento médico no presencial a un sistema permanente, pero al mismo tiempo se establecieron fuertes restricciones y condiciones. El sistema actual aún mantiene la estructura básica de centrarse en el tratamiento a nivel clínico, centrarse en los pacientes que regresan y prohibir las instituciones dedicadas al tratamiento no presencial, manteniendo al mismo tiempo el principio del tratamiento cara a cara. En particular, está permitido principalmente para pacientes que han recibido tratamiento cara a cara por los mismos síntomas en la misma institución médica dentro de un cierto período de tiempo, pero en otros casos, la región y el alcance de la prescripción pueden ser limitados. Las instituciones médicas de nivel hospitalario o superior tampoco pueden brindar libremente tratamiento no presencial a todos los pacientes, sino que solo se permiten en casos en los que existen ciertas excepciones, como pacientes con enfermedades raras o pacientes sometidos a seguimiento después de una cirugía. Además, se restringen las recetas no presenciales de medicamentos con riesgo de abuso, como los estupefacientes, y si la información del paciente es insuficiente, se podrá restringir aún más el número de días prescritos o el tipo de medicamento. En última instancia, es razonable entender esta revisión como una legislación que permite y fortalece el control.
El tratamiento médico no presencial se desarrolla en un entorno donde el examen y la palpación son imposibles y el paciente no tiene más remedio que confiar en sus declaraciones. Sin embargo, la ley no reduce el deber de diligencia del personal médico. Es decir, se forma una estructura que asume el mismo nivel de responsabilidad que el trato presencial y toma decisiones basadas en información limitada. Por lo tanto, en disputas futuras, no sólo los simples resultados del tratamiento sino también "por qué se eligió el tratamiento no presencial en esa situación" se convertirá en una cuestión clave. Por ejemplo, si el paciente no cambia al tratamiento presencial a pesar de síntomas como dolor en el pecho, dificultad para respirar, dolor agudo o anomalías neurológicas, la decisión en sí puede considerarse negligencia. En última instancia, en el tratamiento médico no presencial, es importante revisar la necesidad de pasar al tratamiento presencial junto con el tratamiento médico y exponer claramente los fundamentos de esa decisión. El proceso de no sólo aceptar la declaración del paciente tal como está, sino también excluir señales de alerta mediante entrevistas adicionales, se convierte en el núcleo de la defensa legal.
El área problemática más frecuente en el tratamiento no presencial son las recetas. Si se hacen recetas repetidas a petición del paciente o se prescriben medicamentos sin confirmación suficiente, esto puede considerarse una violación de la ley médica más allá de la simple negligencia. En particular, en casos relacionados con narcóticos o medicamentos que puedan ser utilizados indebidamente, se puede juzgar como una práctica médica inmoral, lo que puede llevar a la suspensión de la licencia, y si se combina un reclamo de seguro, esto puede ampliarse a responsabilidad penal. Además, si se crea un historial médico o se presenta una reclamación aunque no se haya realizado un examen real, el riesgo aumenta aún más.
Muchas de las disputas que surgen en la práctica surgen de las buenas intenciones del personal médico. Esto incluye casos en los que se acepta la petición de un paciente: “Por favor, prescriba el mismo medicamento que siempre he tomado”, o se da una simple prescripción no presencial para síntomas que parecen leves. Sin embargo, si la condición del paciente no se confirma suficientemente durante este proceso, si surge un problema más adelante, la cuestión clave es "si el examen fue suficiente" en lugar de la idoneidad de la prescripción. En particular, en los casos en que una enfermedad grave se confunda con una enfermedad leve, la falta de criterio al pasar a un tratamiento presencial podrá valorarse como negligencia directa.
La responsabilidad recae en el personal médico... La clave es si se trata de un “tratamiento médico defendible” o no.
El tratamiento médico no presencial se basa en plataformas, pero la responsabilidad legal no está repartida. Incluso si se produce un error en la transmisión de información del paciente o una falla del sistema, la decisión final sobre el tratamiento la toma el personal médico. Por ejemplo, en los casos en los que la verificación de la identidad no está clara, cuando es difícil determinar la condición solo a través de explicaciones de parte de un tutor, cuando es difícil determinar solo a través de audio sin video, o cuando la entrevista se corta debido a un error de conexión, es aconsejable establecer estándares para guiar las visitas en persona o las visitas a la sala de emergencias en lugar de continuar el tratamiento.
Muchos profesionales médicos tienden a percibir el riesgo de un tratamiento médico no presencial como un simple problema de accidente médico, pero en realidad, los riesgos administrativos y penales a menudo se materializan más rápido que los riesgos civiles. La demanda civil de un paciente lleva tiempo dependiendo de la prueba de causalidad, pero las investigaciones administrativas, la confirmación local y la revisión de los beneficios de atención de enfermería se pueden llevar a cabo mucho más rápidamente. Si se realiza un reclamo sin cumplir con los requisitos para el tratamiento no presencial, puede ser evaluado como un reclamo injusto y puede dar lugar no sólo a la recuperación, sino también a la suspensión del negocio o a multas. En particular, si la prescripción en sí es ilegal, incluso los costes de los medicamentos pueden estar sujetos a reembolso, lo que supone una carga importante para las instituciones médicas.
Al final, lo importante no es “no lo hagamos porque es peligroso”, sino “creemos y operemos una estructura que pueda controlar los riesgos legales”. Está claro que es necesario introducir el tratamiento no presencial por razones de gestión, pero la premisa es establecer estándares operativos seguros. Por tanto, la pregunta que debe hacerse el personal médico en la era del tratamiento médico no presencial es sencilla. No se trata de ‘¿Puedo brindar este tratamiento?’ sino ‘¿Puedo explicarme y defenderme legalmente cuando brindo este tratamiento?’. Bajo esta norma, se debe rediseñar todo el proceso del tratamiento no presencial, desde los sujetos, cuestionarios, prescripciones, registros, reclamos y utilización de la plataforma. El tratamiento médico no presencial es una tendencia inevitable, pero debemos tener en cuenta que una introducción no preparada siempre puede conducir a la trampa legal más peligrosa para el personal médico.
|Contribución| Abogada Soyoung Yoon, bufete de abogados Daeryun
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[Contribución] Permitir plenamente el tratamiento no presencial, 'escollos legales' que el personal médico debe conocer (enlace)Todas las áreas De un vistazo
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